Ya nada es lo que era dijo y se despidió sin siquiera dejar un rastro de su insignificante sombra.
Los días que transcurrieron luego de esta despedida se hicieron eternos,
estos eran idénticos al mismísimo infierno sin su presencia.
Vivió así, encerrada en cuatro paredes,
solo ella y las miles de imagines que le recordaban momentos irrepetibles en compañía de ese sujeto que se despidió sin decir adiós;
solo ella, acompañada de sus propias lagrimas que recorrían su rostro como si estuvieran corriendo en una competencia,
donde el premio final era mojar con su salinidad y angustia esos recuerdos valiosos; acompañada de un mínimo rayo de luz que se filtraba por la abertura de la única ventana que habitaba en su habitación.
Los días seguían transcurriendo,
ella todavía tenia la ilusión de que el volvería a ingresar por la puerta de entrada a ese lugar donde tantos momentos habían compartido...
Pero nunca paso.
Continuo con su espera eterna,
ella todavía esperaba el regreso de este sujeto que la llenaba de luz que le brindaba ese calor único cuando se entregaban al amor por completo.
Y pasaron los días y ella con un poco de esperanza,
comenzaba a entender la dolorosa situación...
Su estrella ya no regresaría a su lado...
De a poco comenzaba a restablecer su vida cotidiana,
de a poco iba encontrando nuevamente sentido a las cosas que realizaba;
pero en una tarde cualquiera llamaron en la puerta, abrió; miró...
y quedo en un silencio imposible de describir...
El regresó buscando nuevamente amor o quizás regresó en la búsqueda de paz infinita que como el le explico en ese momento solo sentía a su lado....
Pero sin pronunciar palabra alguna,
ella quedo mirándolo fijamente,
en su mirada se podía ver esa mezcla de nostalgia y odio...
Y pacientemente le pidió que se retirara...
Para ese entonces ella ya había recuperado una parte de lo que el mato...
Para su regreso ella ya se había olvidado de lo que era tener paz a su lado entonces,
fue en ese momento que pudo sentirse aliviada
Todo su dolor se saldo con esa despedida que al fin pudo enfrentar

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